El traductor
que su iglesia
no tiene que contratar.
MyOpenDoor Translate les pone el sermón en el teléfono a todos sus invitados — en su propio idioma, en tiempo real, sin auriculares, sin app y sin un voluntario más.
Dónde encaja
Pensado para los ritmos de la vida de la iglesia.
Una sola plataforma para los momentos que ya están en su calendario — y los que llegan sin avisar.
Cultos dominicales
Un código QR en el boletín. Los invitados eligen su idioma. Los subtítulos empiezan a fluir desde el momento en que el líder de alabanza dice «Bienvenidos».
Iglesias bilingües y multiétnicas
Deje de predicar dos veces. Predique una vez, traduzca en todas partes. El texto frente a cada invitado puede acompañar el momento, no quedarse atrás.
Misiones y equipos de corto plazo
Envíe a su pastor al extranjero con un teléfono y un micrófono. Los anfitriones locales siguen en su lengua del corazón, sin un traductor en el escenario.
Ministerio juvenil y universitario
Llegan estudiantes internacionales. Los subtítulos en sus teléfonos hacen que entiendan tanto la enseñanza como los chistes internos.
Conferencias y retiros
Sesiones simultáneas, varios oradores, varios idiomas. Cada sesión tiene su propio canal; los invitados eligen sesión e idioma.
Bodas, funerales y bautismos
Los momentos que más importan son el peor momento para perder a la sala. Cree una sesión en cinco minutos.
El recorrido del oyente
Lo que vive una abuela hispanohablante en su primera visita.
- 1
Ve un código QR en el boletín.
Sin pedir ninguna app. Solo la cámara del teléfono y un toque.
- 2
Su teléfono abre listen.myopendoortranslate.com.
La página detecta automáticamente que su teléfono está en español. Ella toca «confirmar».
- 3
Los subtítulos aparecen en su teléfono.
Texto grande y legible. Puede desplazarse hacia atrás. Puede aumentar el tamaño de la letra.
- 4
Opcional: una voz en su oído.
Si lleva auriculares, toca «Escuchar». Una voz natural en español comienza a traducir en tiempo real.
- 5
Después del sermón, una tarjeta de decisión.
Si su pastor invita a un momento de respuesta, aparece en su teléfono en español — para orar, para hablar con alguien, para volver.
«Today we’re talking about hope.»
«Hoy hablamos de la esperanza.»
«Y la esperanza no nos defrauda…»
Momento de decisión
¿Quieres que alguien ore contigo hoy?
Objeciones, sin rodeos
Las preguntas que nos hacen pastores y ancianos.
Construimos esto con las iglesias, no para ellas. Estas son las cuatro inquietudes que más escuchamos — respondidas con franqueza.
«Ya tenemos traductores que susurran».
Manténgalos. MyOpenDoor Translate trabaja por debajo, subtitulando todo lo que ellos no alcanzan a cubrir — y les entrega transcripciones en las que apoyarse. Hacemos mejores a sus personas; no las reemplazamos.
«Nuestro técnico de audio no tiene tiempo».
La instalación es una salida auxiliar de su consola, o un cable USB desde su teléfono. La consola de transmisión cabe en una sola página. Su técnico no necesita una responsabilidad nueva.
«A mis ancianos les preocupa la IA un domingo por la mañana».
Es razonable. A nosotros también. La traducción se revisa frase por frase. Usted controla el glosario. Puede pausar, editar o sacar la transmisión del aire en cualquier momento. El púlpito sigue en sus manos.
«No podemos costear otra plataforma».
Nuestro plan Church Starter está pensado para presupuestos pequeños. La mayoría de las iglesias con las que trabajamos eliminan al menos una partida — receptores de traducción, traductores contratados o una suscripción de software — cuando cambian a MOD.
Por qué construimos esto
«Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen… porque cada uno les oía hablar en su propia lengua.»
— Hechos 2:4, 6 (RVR1960)
Pentecostés no fue un espectáculo. Fue una estrategia. La sala se construyó para que todos oyeran, en su propio idioma, al mismo tiempo. MyOpenDoor Translate es un pequeño instrumento moderno apuntando al mismo desenlace antiguo.
Abra la puerta de par en par.
Le ayudamos a hacer una prueba en vivo gratuita en su propio culto. Veinte minutos de instalación; un domingo que nadie en la sala olvidará.